Artista invitada
Ser y estar sin espacio ni tiempo 2023
El ómnibus cruza el paisaje
como una flecha incontrolable;
en su interior,
la pasajera de arena
culmina una nota de adiós
y abre la ventanilla.
( Macky Corbalán, de La pasajera de arena, Buenos Aires, Tierra Firme, 1992)
Sobre la artista
Mariel, como Antonio Berni, se permite tomar los despojos industriales, la chapa, la brea, y llevarlos a un territorio sensible.
Ella permite que de la materia emerja la imagen.
En su obra, la figuración y la abstracción juegan la danza del deseo. Es allí donde se aloja la tensión de la aridez de la estepa y la inmensidad del mar. Sus paletas, inundadas de ocres y sepias, dialogan en contrapunto con azules más serenos o profundos.
También aparece la huella del cuerpo, la huella literal y descarnada. Un cuerpo vulnerable y potente a la vez, del cual emergen alas que, aunque no están en vuelo, aún prometen ese viaje.
También hay una maleta abierta, que es en sí una invitación. Todo lo que cabe en una maleta, todo lo que podemos llevarnos, lo necesario, lo imprescindible para perseguir nuestro sueño.
Y allá, en el horizonte, el mar, fuente de alimento y de inspiración.
Ella ahora pinta en el mar, pero guarda la huella de la estepa, esta estepa que también un día fue mar.
Bio
Mariel Lobato nació en Córdoba en 1966. Su infancia y adolescencia transcurrieron en los campos de Atucha, a orillas del río Paraná. A los 23 años se radicó en Neuquén, donde desarrolló gran parte de su trayectoria artística y docente.
Estudió Artes Visuales, con especialidad en Dibujo y Grabado, en la Escuela Superior de Bellas Artes Manuel Belgrano de Neuquén. Posteriormente, profundizó su formación en pintura durante cuatro años en el taller de la artista y docente Susana Comezaña.
Su producción explora diferentes lenguajes y materialidades, desde las impresiones en yeso de su propio cuerpo hasta la utilización de pintura asfáltica en grabados y obras pictóricas. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en Neuquén, Buenos Aires y Plougasnou, Francia.
Paralelamente, desarrolló una extensa trayectoria en la formación docente para la Educación Inicial, vinculando el arte, el juego y el conocimiento sensible.
Actualmente reside en Monte Hermoso, donde continúa su producción artística y amplía su formación en lenguajes escénicos.
GALERIA
la espera del silencio
y no el silencio
es lo que aturde
Macky Corbalán, de La pasajera de arena (1992)